sábado, 29 de mayo de 2010

Carpe Diem

Carpe Diem es vivir el momento, sin pensar en lo demás. Muchos claman este lema... pero ¿es bueno de verdad? ¿Hasta que punto vivir sin metas da la felicidad?
Hace poco descubrí que soy tan feliz viviendo el presente que no tengo la necesidad de apegarme a posible felicidad futura. Es por eso que no me planteo retos o metas muy a largo plazo. No me hace ilusión casarme y me da un poco igual tener trabajo que no cuando acabe mis estudios. No me preocupa. Vivo sumida en mi ahora. Flotando, como es habitual. Pero me preocupa el punto hasta el que a veces llegan las cosas... cuando hablaba de futuro no imaginaba que fueran cosas extremadamente inmediatas... tengo tanto miedo a sufrir que incluso no me dejo agobiar por cosas importantes, racionalmente peligrosas que me esperan a la vuelta de la esquina.
Era más feliz antes, cuando estos retos de los que hablo tenían una verdadera importancia, cuando eran practicamente mi vida... ahora mi planeta ha cambiado de orbita, su sol es otro... un sol bañado en miel. Dulce, pero... no me combiene para nada.
He de aprender a olvidar.

lunes, 24 de mayo de 2010

Los poetas se extinguen

Resulta que ahora las ideas pertenecen al mundo de los sueños...
son como un traje: de quita y pon. Los que no tienen ideas son llamados muñecos de serrín en la sesera, marionetas en manos de algún ser superior. Pero es sencillo no ser así: simplemente hay que sacar la Visa Oro y comprar algún ideal. Como te sale caro hay que defenderlo con los dientes.
Pero, como decía antes, son solo una apariencia. Ya nadie vive sus ideas, somos demasiado terrenales y materialistas... En este mundo ya no hay hueco para la esperanza.
Y así pasa, cada vez que hay algo que nos da la oportunidad de escapar y soñar nos agarramos a él con las uñas. Nos gusta (a cada vez más personas) soñar y vivir sumidos en las fantasías de las grandes producciones.
Ya no hay lugar para los soñadores. Se nos mira con extrañeza y recelo. Hasta no hace mucho eran admirados, se les pagaba por soñar, por construir su mundo y vivir en base a él. Ahora no. Ahora lo bueno es vivir apegado a la realidad. Demasiado apegado, según creo yo.
Yo no sé si hemos mejorado en ese aspecto o no...aunque lo extraña que me sienten los demás me indica que esa faceta de la vida sobraba. Soñar ya no es adaptativo.

jueves, 20 de mayo de 2010

Si el hombre pudiera decir

Si el hombre pudiera decir lo que ama,
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
como una nube en la luz;
si como muros que se derrumban,
para saludar la verdad erguida en medio,
pudiera derrumbar su cuerpo,
dejando sólo la verdad de su amor,
la verdad de sí mismo,
que no se llama gloria, fortuna o ambición,
sino amor o deseo,
yo sería aquel que imaginaba;
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
proclama ante los hombres la verdad ignorada,
la verdad de su amor verdadero.

Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
como leños perdidos que el mar anega o levanta
libremente, con la libertad del amor,
la única libertad que me exalta,
la única libertad por que muero.

Tú justificas mi existencia:
si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.
Luis Cernuda

martes, 18 de mayo de 2010

:D

No eran ni las 9 de la mañana cuando he sonreido por primera vez hoy. El metro es una ventana al mundo, puedes ver a gente de todo tipo viajando hacia destinos desconocidos. En mis trayectos diarios hacia mi realidad paralela he visto todo tipo de cosas en el tren. Pero nada como lo de hoy. Era una señora. Creo que extrangera, aunque no estoy segura. Se autoayudaba. "Es fácil perder peso" leía. Y de pronto, perdido entre las páginas, un papel de verso. Bueno, tenía varios poemas según he podido ver. Con trazo de aquel que empieza a escribir, con alguna que otra falta de ortografía. Ella lo miraba como si lo acabara de descubrir. "Ángel de mi luz" decía el último verso. Digan lo que digan la poesía inunda el mundo. Me ha parecido precioso.

lunes, 17 de mayo de 2010

Intimidad

Burbuja de cristal opaco. Rodea todo mi ser. Viene siempre conmigo, allá donde yo voy.
Es cálida y confortante. Solo mía. Allí es donde nace mi mundo, mi trabajo, mis sueños, mi ilusión...
Es cristal. Es frágil. Por eso solo muy pocos tienen acceso a ella. Cuesta mucho hacerse con mi llave (e incluso aquellos que ya la tienen siguen sin tener muy claro que es lo que soy, porque la bruma que me rodea no les deja ver...) Necesito tener su control. Si alguien ve un resquicio de mi ser será porque yo he desempañado la parcela justa del cristal, solo lo que puedo soportar que vean. Pocas veces ha pasado que alguien, de forma inesperada, de pronto aproveche un recoveco, una distracción y observe algo mío. Pocas veces ha pasado, decía, pero cuando ha ocurrido he sentido terror, una auténtica invasión de mi intimidad. Estaré exagerando, porque lo que hoy ha estado expuesto tampoco es tanto...nada que no se pueda ver en estos posts... y sin embargo, he temido por mi mundo, como si hubiese estado a punto de estallar en mil pedazos (creo que el problema ha sido que estaba demasiado sumergida en él y volver de forma tan repentina a la realidad casi acaba conmigo...)
Qué le vamos a hacer... soy muy mía.

domingo, 16 de mayo de 2010

Que cada cual piense lo que quiera

Lo que más me gusta de la poesía es que es completamente subjetiva. La buena rima es aquella que a cada persona le sugiere algo distinto, propio, que nadie más podría entender. Esta poesía que pongo hoy persigue ese fin (otra cosa es que lo haya conseguido xD) Que cada cual piense lo que quiera...
Y de pronto abriste los ojos.
Yo sudaba.
Caballo desbocado en mi interior.
Respiraba agitada.
Lloraba.
Rugía de dolor.
El corazón sangraba.
Para no perderte
pensé en abandonarte.
Dejar de cuidarte,
de acariciarte en una descarga eléctrica.
El corazón rasgaba.
El tiempo me abandonaba.
Ya no quería nada más.
Morir. Antes que verte marchar.